La Opinion: Community Angst Post New York Tragedy

Preocupación entre grupos de ayuda

• Claudia Núñez |
• 2009-04-04
• La Opinión

Miedo y preocupación se respiró en los centros de ayuda a inmigrantes del Sur de California ante la muerte confirmada de 13 inmigrantes, acribillados mientras asistían a un examen de ciudadanía en un centro comunitario de la ciudad de Binghamton, en el estado de Nueva York.

Tanto alumnos como directivos de organizaciones pro inmigrantes afirmaron compartir un temor de que una escena así surja en los centros de ayuda de esta región, sobre todo ante la escalada de actos agresivos y amenazantes contra las agrupaciones que ayudan a este sector social.

"Por supuesto que nos sentimos vulnerables. Cada día tenemos hasta 200 personas y nosotros no contamos con ningún tipo de seguridad. Nuestra única defensa es la propia comunidad, pero una vez que estás fuera de este círculo te das cuenta de que el odio racial contra el inmigrante se ha disparado", comentó Gloria Saucedo, directora de la organización Hermandad Mexicana.

Protestas y actos violentos contra las organizaciones pro inmigrantes han ido en aumento en los últimos meses, denunció Socorro Quiñónez, directora de la Plaza Comunitaria en San Bernardino.

"Nuestros compatriotas llegan aquí corriendo, huyendo de grupos antiinmigrantes que los insultan o intentan golpear, o incluso de la propia Policía y la Patrulla Fronteriza. Es un ambiente muy tenso el que vivimos", explicó.

Por primera vez, Carmen Pinzón dijo sentir miedo al asistir ayer a su clase de ciudadanía en el centro comunitario de Perris, TODEC.

"Cuando vi las noticias, luego luego pensé que eso podría pasar también en este centro [Perris]; esto es algo que no te esperas porque la gente que viene a estas clases no le hace daño a nadie", comentó.
La clase a la que regularmente asisten entre 25 y 40 personas lució ayer desolada, y sólo algunos cuantos se aventuraron a continuar con su preparación.

Aunque aún no se han determinado las causas de la masacre, Elsa Valdés, socióloga de la Universidad Estatal de San Bernardino, explicó que históricamente las depresiones económicas y los cambios políticos drásticos han originado conflictos sociales o actos violentos, donde los más vulnerables son los ciudadanos provenientes de otros países.

"Lo que me sorprende es que esto no hubiera sucedido antes. Socialmente existen muchos factores que están propiciando incidentes violentos de este tipo. Es claro que el acto suicida está estrechamente relacionado con una situación migratoria por el tipo de víctima y la organización que este sujeto utilizó como blanco", indicó la experta.

Valdés indicó que estos son momentos en los que la comunidad inmigrante y los centros de ayuda a este sector deben estar alerta.

Recientemente la propia Diócesis católica de ese condado sufrió el rechazo de cierto sector social, al criticársele la intensa campaña de ayuda a extranjeros.

"Recibimos un sin fin de cartas, de personas amenazándonos de suspender su ayuda si continuábamos con nuestra campaña de ayuda a inmigrantes", declaró Petra Alexander, titular del programa hispano de la Diócesis.

"Este es un incidente que nos hace recordar la vulnerabilidad de nuestra sociedad. Las víctimas son inmigrantes que sólo buscaban ser parte integral de este país", aseveró Jorge Mario Cabrera, portavoz de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes en Los Ángeles (CHIRLA).

De acuerdo con Cabrera, la ola de delitos raciales ha ido en aumento en toda la nación y esta masacre, por la crueldad con la que se cometió, podría tratarse de un claro mensaje de intolerancia racial.

Se estima que en los condados de Los Ángeles, Orange, Riverside y San Bernardino existen más de 350 centros de clases de ciudadanía, que al tratarse de lugares educativos no lucrativos, no requieren de algún tipo de seguridad para los alumnos y su profesorado.

"Durante la Gran Depresión se vivieron historias horribles de abuso físico y mental contra los extranjeros. Ahora es tiempo de ser precavidos", concluyó la socióloga Valdés.

This article can be read at its original site by clicking here: La Opinion