La Opinion: In Memory of One of CHIRLA's Founders, Father Olivares

Aprueban camino en su honor, un centro comunitario y una obra de arte
Momentos de lucha: el Padre Luis Olivares junto con la Hermana Patricia Krommer. Archivo
 
  • Isaías Alvarado | 2010-05-10 | La Opinión
Quienes lo conocieron dicen que Luis Olivares fue párroco de la Iglesia de la Placita Olvera cuando más se necesitaba su altruismo. Una prueba: en 1998 la nombró santuario de los refugiados que huían de la agitación política y derramamiento de sangre en El Salvador.
 
Su lucha por la defensa de los más necesitados se remonta a sus inicios como sacerdote en la parroquia de La Soledad, en el Este de Los Ángeles, y a su participación en el Sindicato de Trabajadores Agrícolas (UFW). Ahí conoció al legendario César Chávez.
Luego creó la Organizacion de Vecinos Unidos (UNO), con el objetivo de construir un liderazgo en los barrios latinos para abordar problemas locales, como la violencia en las calles, la tasa de deserción escolar, el hacinamiento y las escuelas de bajo rendimiento.
 
En 1986, Olivares fue uno de los fundadores de la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes Indocumentados (CHIRLA), un grupo que provee servicios sociales y legales, y promueve la defensa de las garantías individuales.
Para reconocer el legado del padre Luis Olivares el Concejo de Los Ángeles aprobó recientemente un plan para nombrar el camino junto a la Iglesia de la Placita Olvera como "Paseo Luis Olivares".
 
La idea es que la vialidad, hoy parte de la avenida César E. Chávez, se cierre en ese tramo al paso de vehículos y se construya un centro comunitario y una obra de arte sobre la vida del sacerdote.
 
"Queremos compartir su historia, nosotros que lo conocimos. Hay que continuar la memoria del padre Luis Olivares y su trabajo de justicia, y unir a la gente para que sea parte de la vida comunitaria y defienda sus derechos", comentó Richard Estrada, párroco de la iglesia de la Placita Olvera.
 
Al nombrar ese templo como un santuario para los refugiados salvadoreños, el padre Olivares tomó la iniciativa no sólo de plantear estas preocupaciones a los funcionarios de inmigración, sino a la Arquidiócesis de Los Ángeles.
"Particularmente nuestros connacionales salvadoreños fueron especiales receptores de su lucha, que sirvió de bálsamo para las heridas muy profundas que mucha de nuestra población recibió desde el tiempo de la guerra y en los años posteriores", comentó Walter Durán, cónsul de El Salvador en Los Ángeles.
 
El concejal José Huizar, quien presentó la moción ante el Concejo de Los Ángeles, dijo que aún antes de grabar el nombre del padre Olivares, su apostolado sigue vigente. "Era una persona que tenía una dedicación a las personas con más necesidades y realmente cambió las vidas de miles", dijo a La Opinión.
 
Olivares murió el 18 de marzo de 1993 a los 59 años, después de infectarse de VIH mediante el uso de una aguja mal esterilizada durante uno de sus numerosos viajes a los campamentos de refugiados en El Salvador.
 
Este 20 de mayo, un evento en Pico House por el centenario de la llegada de la Orden Caretiana a la Iglesia de la Placita, honrará la memoria de Olivares y recaudará fondos para la construcción del paseo, cuyo costo se calcula en $1.5 millones.