
San Diego, 15 de junio.- La directora del Centro de Derechos Humanos de Inmigrantes de Los Angeles (Chirla), Angélica Salas, y otras once personas fueron arrestadas durante una protesta en demanda de una reforma migratoria, informó hoy la policía de Costa Mesa.
Todos los arrestados el lunes en la tarde y que permanecían este martes detenidos son residentes de Los Ángeles que se trasladaron a Costa Mesa, en el condado de Orange, a bloquear la entrada a un centro comercial, informó el sargento Matt Gimmond.
Los detenidos protestaban junto con otras 200 personas aproximadamente, cuando la decena de activistas colocó una mesa sobre una avenida que lleva al centro comercial y se sentó en sillas alrededor.
Cada uno de los doce activistas metió sus brazos a unos tubos que otras personas sellaron con cinta adhesiva a la altura de sus hombros. La policía tuvo que despegar a cada manifestante para conducirlo a la comandancia.
Un ciudadano estadunidense detenido en la protesta, Carlos Coronel, dijo que la mesa con doce personas tiene un significado cristiano y de política migratoria, porque une a todas las personas sin distinción de condición migratoria.
Coronel, quien regresó de la guerra en Irak, dijo que protestaba en nombre de familiares indocumentados de ciudadanos estadunidenses.
El cabildo de gobierno de Costa Mesa aprobó recientemente resoluciones en las que califica a los indocumentados de no bienvenidos a la ciudad y de aprobación y apoyo a la ley antiinmigrantes SB 1070 de Arizona.
Los manifestantes detenidos protestaban contra la resolución denominada la regla de la ley de la ciudad", que señala que en Costa Mesa los inmigrantes indocumentados no serán bienvenidos.
Costa Mesa se ha caracterizado desde hace años por su contraste en cuanto a políticas migratorias, comparativamente con la mayoría del estado de California.
La policía de Costa Mesa colabora regularmente con redadas de autoridades de migración y sus policías detienen incluso por faltas en conducir bicicleta o cruzar las calles sin que sea exactamente en las esquinas. Luego llaman a oficiales federales para confirmar la identidad de los detenidos.
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